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miércoles, 15 de enero de 2014

10 vicios al volante que dañan tu auto

¿Somos animales de costumbres? En lo que se refiere a la conducción, sí. Todos los automovilistas tenemos hábitos que son difíciles de controlar y que si son frecuentes pueden provocar daños en el coche desde el primer momento. Toma nota de algunas ‘vicios’ que pueden afectar al estado general del vehículo, y causar, incluso, graves averías.

Además de lo que marca la Ley y el mantenimiento preventivo del vehículo, la manera que tenemos de conducir es un factor de extrema importancia para la seguridad del tráfico. Los buenos hábitos al volante pueden evitar accidentes, como también desgastes prematuros del coche o incluso graves averías. En nuestros recorridos del día a día, en las ciudades y en las vías de acceso, muchos conductores nos acomodamos y nos relajamos, buscando formas de conducir más cómodas, que a veces terminan convirtiéndose en vicios al volante, vicios que podrían corregirse poniendo atención y cuidado.

Aquí diez situaciones muy comunes de acciones que pueden dañar el auto. Comienza a identificarlas y sabrás evitarlas.


1-No verificar de manera periódica las presiones de los neumáticos

Puede causar un desgaste irregular, provocando que se deterioren de manera prematura y ello obligue a gastar un dinero que no estaba previsto. El neumático puede sufrir también un reventón, causando un accidente o, en una situación menos grave, daños en la llanta.

Qué hacer: Acostúmbrate a comprobar la presión de los neumáticos. Es una tarea que se realiza en cinco minutos y te puede ahorrar mucho dinero.

2-Acelerar el motor sin que haya conseguido la temperatura ideal.

Cuando el motor está frío, gran parte del aceite se encuentra depositado en el cárter. Por eso, cuando arrancamos, el motor necesita de algunos segundos para que el aceite llegue al circuito y para que alcance la temperatura ideal, consiguiendo de este modo una mejor lubricación. De esta forma, acelerar en exceso con el motor frío provoca un mayor desgaste interno del motor.

Qué hacer: Para evitarlo, espera cerca de un minuto antes de comenzar a circular con el coche. A partir de ahí, acelera siempre de manera progresiva evitando que el motor supere las 2.700 rpm si es Diesel y las 3.500 rpm si es gasolina(nafta).

3-Mantener el pedal del embrague presionado cuando el coche está parado.

Esta mala costumbre provoca un mayor desgaste del embrague y de todos los componentes asociados a él. Aunque no se mantenga presionado el pedal a fondo, siempre se producen fricciones internas, afectando al disco y a todas las piezas que actúan sobre él.

4-Abusar de los frenos en descensos prolongados y pronunciados.

Pisar el pedal del freno durante un largo periodo de tiempo puede acarrear estas consecuencias: acelerar el desgaste de los discos y pastillas, provocar deformaciones en los discos, que se creen vibraciones en el volante al frenar y deteriorar el líquido de frenos, haciendo que el sistema de frenos sea menos resistencia a la fatiga.

Qué hacer: En esta situación, acostúmbrate a utilizar relaciones de cambio cortas cuando te enfrentes con una pendiente acentuada (bloquear con el motor). De esta forma disminuirá el desgaste de los frenos y tendrás un mayor control del vehículo.

5-Circular con el motor a bajas revoluciones

Este tipo de conducción puede traer problemas graves y costosos. En el caso de los Diesel, puede afectar a la válvula EGR, que acumula más carbón, reduciendo su vida útil en un 50 por ciento. En los motores de gasolina podemos también dañar el catalizador, transformándose en un depósito de carbón. El filtro de partículas es otro elemento que puede sufrir con este “vicio”.

Qué hacer: En los motores más antiguos, esta práctica conlleva un mayor trabajo del motor, provocando daños en las bielas. Habitúate a mantener el motor a un régimen de revoluciones donde sientas que responde en cuanto pisas el acelerador.

6-Parar el motor de golpe tras un esfuerzo extra

Debes tener cuidado sobre todo con los motores turbo. Cuando circulas por una autopista, viajas a mayor velocidad que por carretera convencional, el turbo llega a alcanzar temperaturas superiores a 300ºC los Diesel y a 500ºC los gasolina. Por ello, si apagamos el motor sin dejar “reposarlo”, el aceite que mantiene el circuito todavía tiene tendencia a carbonizar, causando la avería del turbo.

Qué hacer: Intenta, tras un largo viaje por una vía rápida y antes de apagar el coche, mantener el coche cerca de dos minutos al ralentí. Es el tiempo suficiente para que el sistema de refrigeración y la propia circulación de aceite enfríen el turbo, reduciendo el riesgo de avería en más de un 90 por ciento.

7-Mantener la mano apoyada en la palanca de cambios

Cuando llevas la mano apoyada en el cambio durante la conducción, estás ejerciendo presión sobre los mecanismos internos de la caja de cambios, lo que acaba por desgastar y provocar holguras en los sincronizadores, los rodamientos… A largo plazo ello se va a traducir en vibraciones y que las relaciones de cambio pueden tener un engranaje más impreciso.

Qué hacer: Habitúate a conducir con las dos manos en el volante y a colocar la mano en la palanca de cambios solo cuando vas a cambiar de marcha.

8-Conducir con el coche en reserva

Conducir con cinco o menos litros de combustible en el depósito puede garantizar el funcionamiento del sistema de alimentación, pero no es suficiente para proteger la bomba de combustible de tu coche. En los automóviles con inyección electrónica, la bomba de combustible, que es eléctrica, está sumergida en el tanque. Por lo tanto, el nivel de combustible debe ser suficiente para garantizar la lubricación y el enfriamiento de la bomba, posibilitando su funcionamiento. Cuando el nivel de combustible disminuye, es decir, entra en reserva, el funcionamiento y la protección de la bomba pueden resultar comprometidos.

Qué hacer: Intenta llenar el depósito del coche cuando toque repostar. No eches diez euros cada vez. Porque cada dos por tres volverá a entrar el coche en la reserva, además de perder tiempo, ya que tendrás que volver a parar para echar combustible.

9-Dejar un neumático subido en un escalón cuando estacionamos

Debido al peso del vehículo, se trata de una medida que podría afectar gravemente a los neumáticos, ruedas y suspensión. Posibles daños: los neumáticos pueden sufrir deformaciones o cortes pequeños que obligarán a su reemplazo, las ruedas se pueden dañar si el impacto es severo y la suspensión puede desequilibrarse debido a rodamientos dañados

Qué hacer: Evita estacionar en los bordes de la vereda y si realmente no tienes más remedio, trata de subir por la parte más baja.

10-No frenar lo suficiente antes de pasar por un badén

Este “vicio” puede provocar las mismas averías que estacionar el coche con las ruedas subidas a la acera, pero sus efectos son mayores. En el caso de un agujero, puede reventar un neumático o arruinar una llanta, por ejemplo. Las pasadas rápidas por encima de los badenes pueden provocar problemas en los puntos de anclaje de la suspensión.

Qué hacer: Acostúmbrate a circular despacio en zonas de badenes y resaltes. De esta forma la suspensión tendrá que trabajar menos al pasar por estos obstáculos, y no dañaremos el coche.

fuente: http://www.autopista.es/

jueves, 28 de marzo de 2013

Los Frenos Cerámicos

Los frenos cerámicos ofrecen una elevada prestación de frenada, larga duración y apariencia deportiva.

La prestación de frenada no disminuye ni tan siquiera tras frenadas reiteradas, por ejemplo descendiendo un puerto de montaña. Su resistencia al fading (el notable deterioro en el rendimiento tras frenar repetidamente) es muy superior al de otros tipos de frenos. Las masas rotatorias no suspendidas se reducen en aproximadamente 20 kilogramos o un 50 por ciento en comparación con los discos de freno convencionales, lo cual resulta en un manejo y una agilidad sensiblemente mejores. La elevada resistencia a la abrasión de los discos cerámicos les permite resistir hasta 300.000 kilómetros. Su dureza superficial extrema también significa que los discos de freno son resistentes a las sales de calzada sólidas y líquidas, así como a la corrosión y la oxidación.

Los discos de freno cerámicos están realizados en una cerámica reforzada con fibra de carbono. La materia prima utilizada para crear este compuesto, conocido como composite cerámico, es el carburo de silicio, extremadamente duro y resistente a la abrasión. En éste están integradas fibras de carbono altamente resistentes, las cuales absorben eficazmente las tensiones que se producen en el material. En condiciones extremas como altas temperaturas o humedad, el composite cerámico garantiza un coeficiente de fricción estable. Aunque un disco de freno cerámico absorbe el calor más rápidamente que un disco de freno de acero, también es capaz de dispersarlo con mucha más rapidez. De esta forma, se garantiza un rendimiento de los frenos sistemáticamente más alto.

lunes, 10 de septiembre de 2012

CONSEJOS PARA EL SISTEMA DE FRENOS

ES DE SUMA IMPORTANCIA LLEVAR UN CONTROL SOBRE EL MANTENIMIENTO DE NUESTRO AUTO, SABER QUÉ SISTEMAS REQUIEREN DE REVISIÓN Y CAMBIO DE REFACCIONES PERIÓDICAS, ADEMÁS PODER IDENTIFICAR RUIDOS RAROS, VIBRACIÓN DEL AUTO O FALTA DE ALGÚN LÍQUIDO, ENTRE OTROS.
Entre los sistemas más importantes de nuestro auto se encuentra el defrenos, que es el encargado de detener el auto ante la amenaza de chocar contra algún objeto al momento de pisar el pedal de freno.

Los autos cuentan con dos tipos de frenos, el primero se trata de unpedal localizado junto al acelerador en el caso de los autos automáticos o del clutch para los autos de transmisión manual, y el segundo es elfreno de emergencia, un pedal localizado del lado izquierdo junto a los pedales (freno de pie), o el freno de mano que es una palanca localizada del lado derecho del conductor a la altura del asiento.

Ambos tipos de freno necesitan mantenimiento preventivo, a continuación te presentamos algunos tips para ayudarte a prolongar y cuidar la vida de tú auto.

- Las pastillas son piezas que sufren desgaste y deben ser cambiadas en forma periódica.

- A los frenos de la ruedas traseras se les llama zapatas y su desgaste se puede advertir en el recorrido del freno de mano, si se siente un recorrido muy largo ha llegado el momento reemplazarlos. Recuerda que el freno de mano solo activa los frenos de atrás.

- El pedal de freno puede indicar que hay fallas si al presionarlo baja mucho o está demasiado rígido.

- La distancia de parada es el espacio recorrido por el vehículo desde que se accionan los frenos hasta el momento en que se detiene por completo y depende de la presión ejercida sobre el pedal del freno (fuerza de frenado), la fuerza de adherencia de la llanta con el suelo y la velocidad que lleva el auto al momento de frenar, entre otros.

- Cuando el líquido de frenos disminuye, hay que estar atento de no escuchar algún chirrido, de lo contrario deberás cambiar las pastillas, para que el rotor de frenos y caliper no se dañen y tengas que reemplazarlos.

- Un sistema ABS, consta de cuatro componentes para su funcionamiento:
1) Sensor de velocidad, cada rueda del auto cuenta con uno que determina cuando la rueda está a punto de detenerse totalmente.
2) Válvulas, existe una en cada línea de líquido de frenos para cada freno controlado por el ABS, permiten liberar presión en cada una de las llantas.
3) Bomba, cuando se libera presión en los frenos mediante las válvulas, la bomba tiene la función de recuperar la presión.
4) Controlador, computadora que recibe señales de los sensores de velocidad de las llantas y opera las válvulas.

Es importante revisar el sistema eléctrico del auto para poder identificar cuando haga falta líquido anticongelante, líquido de frenos o presente altas temperaturas.

Preguntas frecuentes

¿Con qué frecuencia debo revisar el sistema de frenos?
Los fabricantes recomiendan el cambio cada 12 meses.

¿Qué tipo de pastillas debe usar mi auto?
Aquellas que cumplan o excedan las especificaciones del equipo original.

¿Por qué el pedal de mi freno está muy bajo?
Tal vez haya aire o fuga en el sistema hidráulico o bien las pastillas están fuera de ajuste.

¿Por qué se prende el foco del ABS?
Pudiera ser que las balatas están desgastadas, haya nivel bajo de líquido de frenos o rodamientos de rueda desgastados.

¿Por qué se escucha un chillido cuando piso el freno?
Pudiera ser alguno de estos casos; balatas o zapatas desgastadas o equivocadas, acabado inapropiado del rotor, falta de lubricación, piezas de metal desgastadas o resortes de frenos fatigados.

¿Con qué frecuencia debo reemplazar el líquido de freno de mi auto?
Se recomienda cada dos años o 24,000 kilómetros, ya que éste absorbe humedad de la atmósfera y baja el punto de ebullición del líquido de freno. Cuando el líquido de freno hierve, se convierte en un vapor, causando que el pedal del freno caiga hasta el piso, por lo que es indispensable cambiar el líquido de freno regularmente.

sábado, 8 de septiembre de 2012

¿Cuando se debe cambiar el líquido para frenos?

Cada año en sistemas ABS o 20,000 Kms y cada 2 años o 40,000 Kms en sistemas convencionales. El líquido debe cambiarse debido a que es higroscópico, es decir que absorbe humedad y se generan depósitos que pueden dañar las distintas partes del sistema

sábado, 24 de marzo de 2012

Purgado de frenos

El purgado del sistema de frenos es una de las operaciones de mantenimiento más importantes que podemos realizar sobre este sistema, debiendo ser purgado en el siguiente orden:
  • Comenzar la operación de purgado con la rueda de mas lejos a la bomba de frenos
  • Purgar rueda compañera a la recién purgada
  • Purgar rueda más lejana a la bomba
  • Purgar rueda que es compañera de la recién purgada
La operación de purgado implica los siguientes pasos:

1) Chequear que el sangrador esté en buenas condiciones y destapado
2) Realizar la conexión al sangrador de un tubo plástico transparente
3) Procedemos entonces a abrir el sangrador
4) Empujamos el pedal de freno con suavidad cuidando de no pisarlo hasta el fondo
5) Cerramos entonces el sangrador
6) Soltamos el pedal de el freno y esperar unos diez segundos aproximadamente
7) Abrir luego el sangrador y empujamos nuevamente el pedal del freno con suavidad
8) Cerrarmos el sangrador
9) Soltamos el pedal
10) Repetimos los pasos anteriores hasta que observemos que en el tubo transparente ya no sale aire
11) Volvemos a repetir los pasos anteriores con cada una de las ruedas según el orden que indicamos al comienzo del capítulo
12) En cada vez que es abierto el sangrador y el pedal de freno es accionado saldra líquido del sistema, por lo que durante la operacion de sangrado debemos controlar el nivel de líquido en el deposito para evitar que la bomba admita aire
13) Debemos usar solamente líquido nuevo para reponer el nivel de éste, no debiendose usar el líquido que hemos sacado de el sistema pues estará contaminado.